DEBUSSY, CLAUDE - El mar

CLAUDE DEBUSSY (1862-1918)

La mar

Del amanecer al mediodía en el mar
Juego de las olas
Diálogo del viento y el mar

Iniciada en julio de1903 y terminada en 1905, Debussy puso como subtítulo a esta obra Tres bocetos sinfónicos por una aparente razón. No pretendía que fuera considerada una música propiamente sinfónica como dictaba la tradición orquestal germánica del Romanticismo, sino impulsar un nuevo estilo francés que, al cabo de unos años, acompañaría a su amigo Satie.

La inspiración no vendría de su contacto y cercanía con la entrada al océano, el agua salada, lo fuerte e intempestivo de su movimiento, sino que decidió entonces instalarse en la montaña, en Borgoña, como explicaría a través de una carta a su amigo André Messager, con el propósito de que sus recuerdos y sensaciones sean la guía que conduce la composición, como un oleaje de memorias que van trazando a pinceladas lo que plasmaría con la orquestación.

“Quizás no sepas que estaba destinado a la vida de marinero y que fue pura casualidad que el destino me llevara por otro camino. Sin embargo, siempre he conservado un amor apasionado por el mar. Dirás que el océano no baña precisamente las laderas de Borgoña... y que mis paisajes marinos quizá sean paisajes de esudio; pero tengo un tesoro inagotable de recuerdos y, en mi opinión, valen más que la realidad, cuya belleza a menudo ahora mis pensamientos”.

La mar cuenta con tres movimientos I. Desde el amanecer hasta el mediodía en el mar; II. Juegos de olas y III. Diálogo del viento y el mar. En el primero, timbales, arpas y cuerdas graves parecen gravitar misteriosos como la neblina en el agua en los primeros momentos en que asoma el sol por el horizonte, quizá retomando los paisajes marinos que conociera a través del pintor JMW Turner durante su viaje a Londres; en el segundo, asemejan la naturaleza inestable y el vaivén del oleaje, unas olas chocando con otras, que se interrumpen y vuelven a juntarse; y hacia el último, hay quienes aprecian la amenaza de una tormenta inminente.

La mar recibió su estreno el 15 de octubre de 1905 en París por la Orquesta Lamoureux, bajo la dirección de Camille Chevillard. Finalmente, parte de esta fascinación compartida por el mar es la imagen que eligió como la portada de la partitura en la edición original, un detalle de La gran ola de Kanagawa del grabador Katsushika Hokusai (1760-1849).

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