Ponce, Manuel M. - Canto y danza de los antiguos mexicanos

Manuel M. Ponce (1882-1948)

Canto y danza de los antiguos mexicanos

Raíz de nuestro folklore, evocación de otras edades, viva, palpitante, alegría de niños y viejos, de cultos y plebeyos, la danza indígena es la única nota superviviente del alma azteca. El movimiento rítmico es poesía pura, es una revelación de alegría dionisíaca, de agilidad panida que siente la poesía de la vida y la expresa en el movimiento musical de la danza. Si atravesáis las praderas centrales del país de leyenda de México, o ascendéis a las cimas de la cordillera de la Sierra Madre, o descendéis las vertientes feraces y espléndidas que os abren los maravillosos paisajes intertropicales, o descansáis, vagando abrasados de calor en las vegas y la costas de los dos mares, dondequiera, en la aridez virginal de las tierras abrasadas que esperan la fecundación del agua irrigadora para ser tan fértiles como es hoy la que fue nuestra California, o en el esplendor del trópico fecundado por las venas de agua viva, no os sorprenderá porque es familiar de esta tierra nuestra, pero sí os llenará de júbilo el espectáculo de la danza azteca.

Esta romántica apología de la danza indígena mexicana, que es parte del primer capítulo del famoso libro sobre folklore mexicano de Rubén M. Campos, apareció reproducida en el primer número de la revista mexicana (pero publicada en París) Gaceta musical, en enero de 1928. No es casualidad que el director fundador de la revista haya sido Manuel M. Ponce y que en ella se incluyeran numerosos temas relativos a la cultura sonora de México. ¿Es lógico suponer, acaso, que a Ponce le preocupaba y le ocupaba dar a su música una identidad inequívocamente mexicana? Desde el punto de vista del contenido sonoro nacionalista y/o regionalista de un buen número de sus obras, la respuesta es un categórico sí. Desde el punto de vista de los títulos que puso a algunas de sus partituras, la afirmación es aún más categórica:

Arrulladora mexicana, Scherzino mexicano, Rapsodia mexicana, Tema variado mexicano, Balada mexicana, Barcarola mexicana, Serenata mexicana, Preludio mexicano, Danzas mexicanas, Tres canciones mexicanas, Idilio mexicano, Instantáneas mexicana

A esta breve pero elocuente lista habría que añadir otras obras que, con títulos menos contundentes, también apuntan con claridad a esa tendencia del compositor zacatecano:

Scherzino maya, Danza de las pascola, Danza de los tecuanes, Danza yaqui, Himno de la raza, Chapultepec.

Es evidente que al publicar en el número inaugural de su revista el texto de Campos parcialmente citado arriba, Ponce estaba dando cauce a un interés particular suyo en la danza autóctona mexicana, como lo demuestran las dos breves listas precedentes. A las obras ahí citadas hay que añadir otra, una partitura sinfónica que suele mencionarse con frecuencia con un título equívoco, el de Cantos y danzas de los antiguos mexicanos, cuando el título auténtico es Canto y danza de los antiguos mexicanos. En esta obra, Ponce se sirvió de la añeja práctica del reciclaje de música, estableciendo vasos comunicantes con otras partituras suyas. Como lo señala Gabriel Pareyón en su Diccionario Enciclopédico de Música en México:

Canto y danza de los antiguos mexicanos. (El tercer movimiento de Chapultepec y el Canto a la Malinche de Instantáneas mexicanas, están compuestos con material de esta obra).

A la luz de esta coincidencia de materiales musicales, es especialmente interesante la comparación entre Canto y danza de losantiguos mexicanosy el tercer movimiento, titulado precisamente Canto y danza, del tríptico sinfónico Chapultepec. En el inicio de ambas obras, por ejemplo, hay un canto de cualidades contemplativas, casi elegíaco, encabezado por el sonido del oboe a guisa de chirimía, elemento bastante usual en mucha música nacionalista mexicana. Por mera casualidad, la partitura de Canto y danza de los antiguos mexicanosestá fechada el mismo año que la publicación inicial de la Gaceta musical, 1928. Lo más curioso del caso es que, después de toda esta discusión sobre el acendrado mexicanismo de Manuel M. Ponce, resulta que esta obra suya de evidentes perfiles nacionalistas lleva su título original en francés: Chant et danse des anciens mexicains.