Haydn, Franz Joseph - Sinfonía No. 44 en mi menor, Hob. I: 44, Fúnebre

Franz Joseph Haydn (1732-1809)

Sinfonía No. 44 en mi menor, Hob. I: 44, Fúnebre

Allegro con brio
Menuetto. Allegretto (Canone in diapason)
Adagio
Finale. Presto

Además de su indiscutible importancia histórica, el catálogo sinfónico de Franz Joseph Haydn tiene para el melómano el interés añadido de que un número significativo de sinfonías llevan títulos narrativos, descriptivos o programáticos. El buen aficionado a las sinfonías de Haydn sabe, también, que muchos de esos títulos son apócrifos, ya que les fueron asignados a las sinfonías a posteriori por editores, promotores y organizadores de conciertos, con el objetivo inmediato de atraer al público. Tal es el caso, según algunos musicólogos, de la Sinfonía No. 44, que es conocida como Fúnebre. En sentido estricto, se trata simplemente de una sinfonía en una oscura tonalidad (mi menor), con algunos pasajes muy expresivos y otros de una gran profundidad. De ahí que, hacia finales del siglo XVIII, alguien haya creído pertinente llamar Fúnebre a esta severa sinfonía de Haydn, que en su origen no tiene al parecer ninguna asociación luctuosa o necrológica. Algunas fuentes, sin embargo, especulan con la idea de que Haydn mismo pudo haberse referido a esta sinfonía como Fúnebre, llegando incluso a manifestar su deseo de que el movimiento lento fuera interpretado en su funeral, aunque no hay pruebas contundentes al respecto. En el Diccionario Grove de la Música se define el concepto Sturm und Drang (tormenta y tensión) como sigue:

Un movimiento en las letras alemanas, reflejado en las otras artes, que alcanzó su cima en los 1770s. Se le define con mayor facilidad por sus metas artísticas: amedrentar, anonadar, sobrecoger con emoción. En concordancia con estas metas había un énfasis extremo en una aproximación anti-racional y subjetiva a todo arte. La figura guía del movimiento fue el joven Goethe, con su obra* Götz von Berlichingen*(1773) sobre un tema medieval alemán.

El asunto del Sturm und Drang es pertinente en la discusión de la Sinfonía No. 44 de Haydn, ya que los especialistas han afirmado la obra pertenece claramente a este estilo expresivo, asociado además con otras obras del compositor de Rohrau. Por ejemplo, H.C. Robbins Landon ha dicho lo siguiente sobre la obra:

Llena de apasionado fuego en los movimientos exteriores y una seria severidad contrapuntística en el minueto estrictamente canónico (contrastado por un radiante trío con un esplendoroso solo de corno), esta es la más característica de las sinfonías Sturm und Drang. El lenguaje de Haydn se ha oscurecido y predomina un nuevo estado de ánimo dramático y retórico. La tonalidad menor se ha convertido en un vehículo para oscuros mensajes, incluso para el miedo. Se ha recorrido un largo camino desde las estructuras sinfónicas ligeras, como divertimentos, del joven Haydn.

De manera más general, analistas como B.S. Brook han intentado demostrar (con éxito) que el período en el que Haydn compuso un buen número de obras apasionadas y expresivas en oscuras tonalidades menores alrededor de 1770 puede ser considerado como un fenómeno del Sturm und Drang. Y aunque Brook menciona también a otros sinfonistas austriacos de la época como parte de este fenómeno, muchos otros especialistas han afirmado que el género musical más apto para servir como plataforma de análisis para esta corriente estética es la ópera de la segunda mitad del siglo XVIII, por su condición de punto de encuentro de todas las artes. La Sinfonía No. 44 de Haydn, considerada por muchos como una de las obras más representativas de su período Sturm und Drang, es austera en su orquestación, ya que propone únicamente dos oboes, dos cornos y cuerdas. Esta Sinfonía fúnebre data de 1771 ó 1772.