Vértigo
En fechas cercanas al estreno absoluto de su obra orquestal Vértigo, la compositora mexicana Marcela Rodríguez supervisa la grabación de su más reciente cuarteto de cuerdas, titulado Tenebris, con el Cuarteto José White. Asimismo, prepara el estreno de su Concierto para violín con la Orquesta Sinfónica Nacional y su colaboradora frecuente, la violinista estadunidense Miranda Cuckson, quien le ha encargado la obra, bajo la batuta de Sylvain Gasançon. Al mismo tiempo, y en sus propias palabras, la compositora sigue insistiendo (como ella misma lo dice) en su ópera María Sabina, mientras se dedica a escribir algunas otras obras.
En el año de 1998, por encargo del Festival Internacional Cervantino, Marcela Rodríguez compuso una obra titulada Vértigos, que es una pieza concertante para cuatro percusionistas y orquesta. Concebida en ocho secciones interconectadas, Vértigos se estrenó el 25 de octubre de ese mismo año, en el marco del Festival, con Tambuco y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato dirigida por José Luis Castillo. La partitura de la obra lleva una doble dedicatoria: por una parte, al cuarteto de percusiones Tambuco y, por la otra, al filósofo Carlos Pereda, esposo de la compositora, quien es autor de un libro titulado Vértigos argumentales.
Este preámbulo tiene la intención de funcionar como antecedente al hecho de que, veinte años más tarde Marcela Rodríguez escribe una nueva obra, esta vez para orquesta sinfónica, que lleva un título muy parecido a aquella: Vértigo. Dice la compositora:
Esta nueva obra Vértigo la terminé el año pasado 2018 y es para orquesta sola, una orquesta sinfónica convencional a 2. Es un, digamos, diálogo vertiginoso entre tres grandes masas o voces: maderas, metales y cuerdas, que conversan como tres entes individuales; en medio existe un momento reflexivo (lento) en el que también conversan estas tres masas de sonidos para regresar al diálogo vertiginoso entre estas tres grandes voces.
A mi pregunta expresa sobre la similitud de títulos de ambas obras, la de 1998 y la de 2018, y sobre posibles referencias extra-musicales en Vértigo, Marcela Rodríguez responde:
Digamos que la parte extra-musical que esta obra Vértigo contiene (al igual que Vértigos para Tambuco) podría decir que es la influencia filosófica de Carlos Pereda, mi esposo, con sus reiterados Vértigos argumentales es decir, las conversaciones filosóficas entre dos o más entes, en mi caso entre grupos de instrumentos.
Vértigo se estrena el 2 de febrero de 2019, con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México dirigida por Scott Yoo.