Haydn, Franz Joseph - Concierto para violoncello y orquesta No. 1 en do mayor, Hob. VIIb: 1

Franz Joseph Haydn (1732-1809)

Concierto para violoncello y orquesta No. 1 en do mayor, Hob. VIIb: 1

Moderato
Adagio
Finale: Molto allegro

Antes de entrar en materia con la música del señor Haydn, hagamos una pequeña desviación más o menos didáctica. La designación Hob. VIIb No. 1 que acompaña a este Primer concierto para violoncello de Haydn no es una fórmula mágica ni una consigna secreta; se trata simplemente de la clasificación que la obra tiene dentro del catálogo de las obras del compositor austríaco. El catálogo en cuestión fue realizado por Anthony van Hoboken (de ahí las letras Hob.) y consta de dos partes: la primera, que clasifica la música instrumental de Haydn, fue realizada en 1957, y la segunda, referida a la música vocal, data de 1971. A diferencia de otros catálogos en los que se ha hecho el intento de clasificar las obras en orden cronológico, el catálogo realizado por Hoboken sobre las obras de Haydn está ordenado fundamentalmente por géneros musicales.

Dicho lo cual, es momento de abordar de lleno la música de Haydn que hoy nos ocupa. Durante los años en que el bloque comunista tomó forma en la Europa oriental, el gobierno comunista de Checoslovaquia reunió numerosos tesoros de la rica tradición cultural de Bohemia, que en otros tiempos había pertenecido al imperio austro-húngaro. Muchos de esos tesoros fueron a parar a las bodegas del Museo Nacional de Praga; en particular, numerosos manuscritos musicales se guardaron en el Departamento de Música de dicho museo. En 1961, las partes originales de un concierto para violoncello fueron redescubiertas ahí por un investigador llamado Oldrich Pulkert, en medio de una serie de viejos papeles pertenecientes a la colección del conde Kolovrat-Krakovski. El musicólogo H.C. Robbins Landon, gran especialista en Haydn y en Mozart y primer investigador occidental a quien se le permitió acceso a esos materiales, ha narrado de manera especialmente interesante su investigación de esos archivos y sus fascinantes hallazgos. De particular interés para nuestra discusión es el hallazgo realizado por Pulkert del concierto para violoncello que se creía perdido definitivamente; se trata precisamente del Concierto Hob. VIIb: 1. Siguiendo el procedimiento tradicional en estos casos, Robbins Landon y sus colaboradores procedieron a autentificar la obra, a revisarla a fondo para darle su lugar al interior del catálogo de obras de Haydn y, de modo especialmente importante, a ponerla en contacto con el público. Así, el re-estreno moderno del Primer concierto para violoncello de Haydn se realizó el 19 de mayo de 1962, en el marco del Festival Primavera de Praga, con el violoncellista Milos Sadlo y la Orquesta Sinfónica de la Radio Checoslovaca dirigida por Sir Charles Mackerras. Estos mismos intérpretes se encargaron más tarde de realizar la primera grabación de la obra.

Si hacemos un viaje al pasado para poner esta obra en su adecuado contexto, hallamos que a la edad de 27 años Haydn fue invitado a dirigir la orquesta privada de un conde en Bohemia. Para esta orquesta, Haydn compuso sus primeras sinfonías. Estas obras llamaron la atención del príncipe Paul Anton Esterházy, quien contrató a Haydn como maestro de capilla asistente cuando el conde bohemio se vio obligado a despedir a sus músicos por razones de dinero. A su muerte, el príncipe Paul Anton fue sucedido por su hermano Nicolás, gran patrono de las artes, bajo cuyo mandato Haydn se convirtió en director musical de la corte de Esterházy. Se inició una época de oro en la producción de Haydn, quien escribió muchas piezas para el baryton, instrumento favorito del príncipe, innumerables obras religiosas para su capilla, óperas para su teatro, música instrumental y orquestal para su espléndida orquesta. En general, Haydn compuso una gran cantidad de música para entretener al constante flujo de visitantes nobles que iban a Esterházy a escuchar buena música.

Si bien no se conoce con exactitud la fecha de creación del Primer concierto para violoncello, los musicólogos suponen que data de alrededor de 1765, y que quizá fue escrito por Haydn para Joseph Weigl, el primer violoncello de la orquesta de Esterházy. La orquestación del concierto es muy transparente, ya que está concebida para dos oboes, dos cornos y cuerdas. En el primer movimiento del concierto se aprecia un estilo noble y cortesano, sazonado con interesantes síncopas. En el segundo movimiento destaca el silencio de los oboes y los cornos, que dejan el campo libre para el diálogo entre el violoncello solista y las cuerdas. El movimiento final del Concierto Hob. VIIb: 1 está lleno de despliegues técnicos para el solista, así como difíciles pasajes en el registro agudo del instrumento. De especial interés en este movimiento es el empleo que Haydn hace del recurso formal del rondó-ritornello, a la manera de los conciertos de Antonio Vivaldi (1678-1741), pero adaptado a sus propios conceptos.

Va el dato adicional de que si bien entre violoncellistas y melómanos se da por hecho que Haydn sólo compuso este concierto y el Concierto No. 2 en re mayor, ocurre que en su catálogo aparecen consignados otros cuatro, dos de ellos perdidos, uno probablemente escrito por Giovanni Battista Costanzi (1704-1778), y uno más seguramente escrito por David Popper (1843-1913), supuestamente sobre unos bosquejos originales de Haydn que jamás han aparecido.