Secretaría de Cultura de la Ciudad de México
Habiendo cosechado el reconocimiento por sus composiciones para películas de inicios de la década de los cincuenta hasta finales de los setenta, Rota poseía también un abundante catálogo de composiciones de ópera, música sinfónica y de cámara, entre ellas, esta obra fundamental en el repertorio solista para este instrumento viento metal. Es probable que su banda sonora en la producción estadounidense “El padrino” haya sido con la que confirmara su prestigio internacional y una consolidada popularidad.
Su cercanía con el séptimo arte comenzaría hacia 1933, luego de regresar a Milán tras haber estudiado dirección de orquesta en el Instituto Curtis de Filadelfia y durante su encargo al frente del llamado Liceo Musical de Bari, a partir de 1950, donde permanecería el resto de su vida. Tras un encuentro con Federico Fellini al momento en que filmaba su primera película “Lo sceicco bianco” (1952), forjarían una sólida colaboración en películas como “La Strada” (1954), “La Dolce Vita” (1960), “8 1/2” (1963), “Satyricon” (1970), “Amarcord” (1973) y “Casanova” (1976), destacadas entre las más de 15 en total.
Como autor de bandas sonoras, trabajó con directores como Franco Zeffirelli en “Romeo y Julieta” (1968), el cineasta Luchino Visconti y varios más, aunque su cumbre llegaría a través de la historia del célebre personaje Vito Corleone y su familia, que Francis Ford Coppola adaptara a la pantalla grande basada en la novela de Mario Puzo.
Una peculiar característica en la trayectoria compositiva de Giovanni Rota, Nino, es la constante reutilización de temas propios y autocitas relativamente fáciles de distinguir entre sus propias obras, sin menoscabo de su trascendencia musical, como Sinfonía sopra una canzone d’amore de 1947 con una parte más desarrollada en la película“Il Gattopardo” (1963); un concierto bajo otro nombre 18 años después, o bien, el episodio más conocido cuando perdiera la nominación a un Oscar a Mejor Banda Sonora en 1972 por “El padrino” al descubrirse que parte de la música la utilizó con anterioridad en “Fortunella” (1958) de Eduardo De Filippo. No obstante, obtendría la estatuilla dorada con Carmine Coppola, padre del director, en la secuela del filme sobre las entrañas de la mafia y su partitura recibiría adicionalmente un Globo de Oro y un Grammy.
En el terreno de la música orquestal pueden citarse obras como Concierto Soirée para piano y orquesta, una especie de divertimento en cinco movimientos con referencias a su música para cine; Concierto para piano en do mayor y Concierto para piano en mi mayor; Divertimento concertante; Mysterium, una cantata sacra sobre textos bíblicos; La Fiera di Bari sobre la feria en la ciudad donde llevó casi toda su vida y Concierto para fagot y orquesta, por mencionar algunas.
Previo al rotundo éxito mundial en el cine, Rota compuso Concierto para trombón y orquesta en do mayor en 1966, el cual consta de tres movimientos melancólicos y elegantes. Con la interpretación del trombonista y profesor Bruno Ferrari, a quien fuera dedicada la partitura, el estreno tuvo lugar el 6 de marzo de 1969 por la Orquesta I Pomeriggi Musicali bajo la dirección de Franco Caracciolo, en el Conservatorio Giuseppe Verdi, en el centro de Milán.
El compositor milanés dejó unas 150 obras, entre ellas, tres sinfonías, una decena de óperas, cinco ballets como el especialmente reconocido “La Strada”, de la propia música para la famosa película, estrenado en La Scala de Milán, así como obra coral y diversas partituras de música de cámara.