Inés Rodríguez: Suk - Perales -Dvořák
Esta página documenta un concierto pasado.
Sábado 28 de febrero, 18 horas
Domingo 1 de marzo, 12:30 horas
Sala Silvestre Revueltas
INÉS RODRÍGUEZ, directora
Josef Suk (1874-1935) Scherzo fantastique, op. 25
Scherzo fantastique, op. 25
Dos sucesos trágicos familiares enmarcan a esta obra orquestal de Suk, una de las más interpretadas en salas de conciertos de su repertorio, entre las más célebres en su catálogo de composiciones y, al mismo tiempo, más breves, como un funesto capítulo en la trayectoria del violinista y compositor bohemio: la muerte de Antonín Dvořák, quien fue parte de su formación musical y se convirtiera en su suegro, y en segunda instancia, el fallecimiento de su esposa Otilie Dvořaková.
Suk había estudiado en el Conservatorio de Praga siendo alumno de Dvořák en composición y orquestación. Así, conoció a Otilie, hija de su profesor, con quien se uniría en matrimonio en 1898. Pocos años después, inició su carrera como segundo violín con un cuarteto originalmente llamado Cuarteto Bohemio, que posteriormente sería conocido como Cuarteto Checo hasta su desintegración en 1934, llevando su música por diversas partes de Europa.
Compuesto en 1903, este scherzo -en cuyo sentido del idioma italiano significa broma o juego y se trata del movimiento más ligero en una sinfonía- tiene un inicio similar a una danza un tanto macabra que transita entre un tema de vals idílico en los instrumentos de cuerda, repetido en varias ocasiones, y que hacia el final ceden el paso a unas fanfarrias de metales.
Scherzo fantastique, op. 25 recibió su estreno el 18 de abril de 1905 en el Rudolfinum, Conservatorio de Praga. Para esa fecha, casi se cumpliría el primer año del fallecimiento de Dvořák por un cólico renal complicado por una gripe; actualmente, se dice que pudiera haber sido diagnosticado por una embolia pulmonar, y Otilie, pianista y compositora, perdería la vida el 5 de julio de 1905 a causa de una cardiopatía congénita, a los 27 años, apenas tres meses después de este concierto.
Aunque por su carácter este scherzo no guarda en sí mismo relación alguna con esos aciagos momentos, Suk dedicó su duelo empeñando sus esfuerzos para componer una obra sinfónica en memoria del gran compositor y al de su amada esposa. Sería con Sinfonía Asraël Op. 27, -llamado como el arcángel encargado de llevar las almas-, estrenada en 1907, cuyos movimientos transitan entre temática sobre la muerte, la amarga nostalgia, la tristeza, una marcha fúnebre, el dolor y la resignación para recordar a sus seres queridos.
A esta sinfonía le sucederían otras piezas más con este sentido reflexivo sobre cuestiones propias de la vida en la etapa adulta hasta la última de sus composiciones cuando su salud estaba muy deteriorada.
Guadalupe Perales (1992) Sino elementos (estreno mundial)
Sino elementos (estreno mundial)
Así como se interrelacionan los cinco elementos de la cultura china: fuego, tierra, metal, agua y madera, en la que cada uno ayuda y alimenta al otro de manera sucesiva y cíclica, Guadalupe Perales vinculó en su primera obra orquestal estos elementos simbólicos de la naturaleza y su apasionado interés personal por esta cultura oriental, utilizando para su composición una escala de cinco notas, propia de esta milenaria civilización.
Mediante la expresión en su partitura con instrumentos occidentales, la compositora ofrece un sentido reconocimiento a China, compartiendo su admiración por esta parte del mundo, su idioma y sus sonoridades y, al mismo tiempo, con el objetivo de estimular la curiosidad de las personas que la escuchen para que abran su panorama sensitivo fuera de sus fronteras.
“Quise probar las escalas de cinco sonidos y, sobre todo, basándome en la escala que es tradicionalmente pentatónica y que es muy representativa de las culturas asiáticas, sobre todo de la cultura china. Como me gusta mucho la cultura china, decidí hacer una especie de homenaje y plantearlo hacia el número 5: los cinco sonidos y los cinco elementos que tienen en la cultura china. Empecé a generar otras escalas de cinco sonidos con esta inspiración del número 5 y fui relacionándolas en cada sección de la obra”, explica la compositora.
La pieza orquestal no tiene movimientos, sino que se deriva del concepto de los elementos chinos en el que uno influye sobre el otro, y a la vez, se contraponen, en una correlación que genera en otro elemento y de otro continuamente hacia el siguiente, haciendo una conjunción de todo. La obra surgió tras un curso de composición para orquesta con la asesoría del músico y compositor Enrico Chapela, para terminarse en 2021.
El acercamiento con la música nació durante su adolescencia a través de la guitarra eléctrica. Tomó cursos en el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras (CMMAS), en Morelia, Michoacán, que la condujeron a la música electroacústica y contemporánea y, posteriormente, decidió estudiar composición. Al mismo tiempo, comenzó su aprendizaje del idioma chino y descubrió su pasión por ese país.
Guadalupe Perales estudió la licenciatura en CIEM, Ciudad de México, bajo la tutela de Enrico Chapela, José Julio Díaz Infante y Víctor Rasgado, como maestros de composición, y Esteban Chapela, en música electroacústica, donde compuso obras con influencia del país asiático; en 2022 ingresó al Conservatorio de Música de Tianjin, China, componiendo piezas para instrumentos tradicionales chinos y otras más para occidentales y continuó su formación con una maestría para regresar a México en verano 2025, terminando una obra orquestal para el laúd chino o pipa, instrumento de cuerda pulsada, que alista ser interpretada en un concierto.
Sino elementos recibe su estreno mundial por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México bajo la batuta de la directora invitada Inés Rodríguez en esta presentación en la que todo parece conducir al cinco: cinco años de espera para su estreno mundial, cinco elementos chinos, cinco notas de la escala, cinco etapas de formación musical y la quinta mujer compositora programada en esta primera parte de la Temporada 2026.
Dvořák, Dvořák Antonin (1841-1904) Sinfonía No. 9 Nuevo Mundo
Sinfonía No. 9 Nuevo Mundo
No hay duda que esta es la sinfonía más reconocida del compositor bohemio y acaso la más interpretada entre sus obras en salas de conciertos, la última de su catálogo sinfónico, con la cual logró materializar la tradición sinfónica de Europa hacia la última parte del romanticismo y el nacimiento de la identidad musical americana, con influencias de su folclor y tradiciones populares, encaminada a la modernidad del siglo XX.
El prestigio y reconocida trayectoria de la que gozaba Dvořák, siendo en ese entonces director del Conservatorio de Praga, le permitió pedir licencia para embarcarse a cruzar el océano y llegar a América en septiembre de 1892, incentivado por la propuesta de la filántropa Jeannette Thurber para ocupar la titularidad del recién creado Conservatorio Nacional de Música en Nueva York. Tendría entonces la oportunidad de llevar su nacionalismo profundamente arraigado al continente americano.
En este Nuevo Mundo, tal como subtitularía su pieza poco antes de entregar la partitura, fue que encontró para su inspiración la influencia en los cantos espirituales afroamericanos, trasmitidos oralmente en plantaciones y comunidades religiosas, y la música nativa americana, recuperada en transcripciones y relatos. Es así que muchos estudios suelen coincidir en que pudo haber sido influencia del cantante afroamericano Harry T. Burleigh.
Siendo testimonio quienes lo asistieron durante su estadía en Nueva York, Dvořák comenzó a esbozar la obra el 10 de enero y la concluyó el 24 de mayo de 1893. El bohemio no precisamente usó melodías tradicionales afroamericanas ni indígenas, tal como dejara en claro a través de cartas y entrevistas periodísticas de ese entonces, sino que recupera su espíritu intentando reproducirlo con temas originales que incorporaron esas particularidades, como la escala pentatónica y ritmos sincopados, con una estructura puramente europea.
En este periodo entre Estados Unidos y vacaciones en su ciudad natal fue fructífero como lo demostraron varias de sus composiciones.
La sinfonía tiene cuatro movimientos, con la característica del uso frecuente de reminiscencias de temas previos en momentos clave de los siguientes. A decir de algunos estudiosos, los movimientos segundo y tercero, por ejemplo, se dice que podrían estar inspirados por ciertos pasajes de “La canción de Hiawatha”, un poema épico de Henry Wadsworth Longfellow escrito hacia 1855 sobre nativos americanos.
Sinfonía no. 9 en mi menor op. 95, Del Nuevo Mundo fue estrenada el 16 de diciembre de 1893 por la Orquesta Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Anton Seidl, en la prestigiosa sala de conciertos Carnegie Hall. Con la muy cálida y reiterada ovación del público y de la crítica, el éxito fue tal que el ensayo un día antes tuvo de la misma forma un lleno absoluto. Dvořák regresó a Europa en 1895 y dedicó los últimos años de su vida a componer óperas y poemas sinfónicos.
Actualmente, su novena sinfonía sigue siendo aclamada e interpretada dentro del repertorio de orquestas y directores en el mundo entero.
Adagio-Allegro molto
Largo
Scherzo: Molto vivace
Allegro con fuoco
Inés Rodríguez

Director(a)
Nace en Ciudad Mante Tamaulipas en Julio de 1988. En el año 2005 inicia sus estudios musicales profesionales en la Facultad de Música de la
Universidad Autónoma de Tamaulipas; dos años más tarde es invitada a formar parte de la Orquesta Sinfónica de dicha universidad como flautista. Con la cual, posteriormente es invitada a dirigir en diversas ocasiones. Durante el último año de licenciatura, a través de la Facultad de Música, recibe una beca de movilidad para seguir su perfeccionamiento de dirección orquestal en Eastern Washington University con el maestro Julián Gómez Giraldo.
En 2015 es aceptada en la Escuela de Música y Danza de la Academia de Bellas Artes en Praga, República Checa, bajo la tutela los maestros Leoš Svárovsky y Tomáš Koutník, siendo la única mexicana estudiando en esa prestigiosa Academia. En 2016, gana el puesto de Director Asistente de la Orquesta Sinfónica de University of Northern Colorado, en una amplia competencia de estudiantes de diferentes países, donde a su vez, estudia su Maestría en dirección de orquesta bajo la instrucción del maestro inglés Russell Guyver, obteniendo un reconocimiento como estudiante sobresaliente de la cátedra de dirección otorgado a solamente un alumno de todo el departamento de dirección orquestal y coral de esta universidad. Su estancia en Estados Unidos le permitió dirigir la University of Northern Colorado Symphony Orchestra durante tres años, así como ser directora invitada en Open Space Festival of New Music, importante festival de música nueva en Colorado. Inés ha tenido el privilegio de dirigir obras de estreno mundial en Estados Unidos y México, así como dirigir música de prestigiosos compositores como Paul Elwood, Anne Lanzilotti y Andrew Norman, quienes han estado presentes en sus conciertos durante su estancia en EEUU. Ha sido también invitada para dirigir el estreno mundial de “The Taming” ópera escrita por Elwood en noviembre de 2019. Ha recibido dedicatorias de composiciones musicales como “Podium”para director solista del mismo compositor, “Nox”de Charly Daniels, compositor mexicano ganador de premios internacionales, entre otras.
En 2019, fue seleccionada por el director mexicano Enrique Diemecke como una de las participantes para la Cátedra en dirección de Orquesta Eduardo Mata UNAM, esta cátedra permitió su debut con la Orquesta Juvenil Eduardo Mata en la Sala Nezahualcóyotl CDMX. Entre 2021-2024 ha sido invitada a dirigir a orquestas como la Orq. Filarmónica de Xalapa, Orq. Filarmónica de Jalisco, Orq. Filarmónica del Desierto, Orq. Sinfónica Juvenil de Guadalajara, Orq. Juvenil Eduardo Mata, Orq. Filarmónica de Chiapas, Orq. Filarmónica de Tabasco, Orq. Filarmónica Nacional Mexicana, Orq. Sinfónica de la Universidad Autónoma del Edo. de Hidalgo, entre otras. En 2024, debutó con la Orq. Filarmónica de la UNAM y con la Orq. Sinfónica del Edo. De México, recibiendo una favorable crítica musical publicada por Lázaro Azar. Entre 2024 y 2025, realizó su debut con la Orq. De la Universidad de Guanajuato, Orq. Filarmónica de la CDMX, Orq. Sinfónica de Campeche y Filarmónica Mexiquense. En octubre 2025, Inés compartió escenario con Julieta Venegas y la OSUG dentro del marco del Festival Internacional Cervantino, reuniendo a miles de personas en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato, recibiendo numerosas reacciones positivas en los medios de comunicación más importantes del país.
En la actualidad, Inés es Directora de la Orquesta Juvenil de la Fac. de Música y Artes y Directora Titular de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (OSUAT), donde ejerce su puesto hasta ahora.

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