Berlioz, Hector - Extractos de _Romeo y Julieta_ (Parte II)

Héctor Berlioz (1803-1869)

Extractos de Romeo y Julieta (Parte II)

Parte II:
Roméo seul
Nuit sereine. Le Jardin de Capulet, silencieux et désert
Scherzo. La reine Mab, ou la fée des songes

No hay historia de amor dramático y de trágico desenlace universalmente más conocida que la que William Shakespeare dejara a finales del siglo XVI. El relato de los amantes desdichados de Verona y sus familias enemistadas ha sido inagotable fuente de inspiración en las letras, escenarios teatrales y dancísticos, salas de conciertos, Bellini y su ópera; Tchaikovsky y su obertura fantástica o Prokofiev con su ballet; posteriormente, en el cine, múltiples adaptaciones y versiones actualizadas, como “West Side Story” de Bernstein. Berlioz hizo lo propio y compuso una sinfonía dramática, prescindiendo de actuaciones o escenografía.

En sus “Memorias”, el compositor describiría que había quedado embelesado tras asistir a una representación en el Teatro Odeón de París. Además de la fascinación por los personajes y el desarrollo, Berlioz se enamoró de la actriz Harriet Smithson, quien interpretaba los papeles Julieta y Ofelia de Hamlet. Su propia historia romántica se concretó y contrajeron matrimonio en 1833, no obstante, terminó por ser menos que idílica de lo que parecía.

Berlioz emprendió la tarea de componer la sinfonía dramática en 1830, pero se vería interrumpida por compromisos en Italia. Se dice que tomó la Novena Sinfonía de Beethoven como referencia musical y un supuesto regalo monetario de Paganini como financiamiento. Para la obra no habría drama y se omitirían pasajes y personajes shakespeareanos, pues sería una versión más parecida a la que apreció como público, en tanto que el peso expresivo recaería en que los amantes serían representados con la orquesta, los coros harían a los Montesco y los Capuleto, mientras que las voces solistas serían para personajes secundarios. Solo unos versos que acompañan serían aportación de Émile Deschamps. Dejó un manuscrito con la fecha de termino, 8 de septiembre de 1839, y la llamó Roméo et Juliette.
Aunque su interpretación es de poco más de 90 minutos, se dividió en siete movimientos estructurados en tres partes. La Parte I contiene únicamente el primer movimiento, que es la Introducción seguida de otras tres secciones.

La Parte II tiene el segundo movimiento Roméo seul. Tristesse. Bruits lontains de concert et bal-Grande Fete chez Capulet, en el que Romeo está inmerso en sus pensamientos previos y posteriores al baile; el tercero, Scéne d’amour, de comprensible naturaleza; y, el cuarto, Scherzo. La reine Mab, ou la fée des donges, por las palabras de Mercutio.
La Parte III presenta un falso cortejo fúnebre de Julieta, la entrada de Romero a la bóveda de los Capuleto, la toma del veneno y el despertar de su amada antes de morir, concluyendo con la explicación de la tragedia y una reconciliación entre las familias enemistadas.

Las primeras representaciones dirigidas por Berlioz sucedieron en noviembre y diciembre de 1839 en el Conservatorio de París. Sería la última sinfonía que presentaría en la capital francesa, las siguientes serían en Viena, Praga y San Petersburgo en 1846 y 1847, respectivamente. Solo extrajo los movimientos instrumentales que conforman la Parte II para continuar interpretándolos, por lo que adquirieron mayor popularidad y se integraron a los repertorios de las orquestas en el mundo.

Consulta todas las actividades que la Ciudad de México tiene para ti