Pejačević, Dora - Obertura en re menor, op. 49

Dora Pejačević (1885 - 1923)

Obertura en re menor, op. 49

Aunque nació en el privilegio de una noble familia entre la aristocracia del Reino de Hungría del Imperio Austro-húngaro y rodeada de todas las bondades que le ofrecía este estrato social, María Theodora Paulina Pejačević, Dora, no se sentía parte de esta élite, mostrando su lado más humano, desafiando convenciones y logrando ser considerada como la primera compositora croata y la responsable de la introducción del sinfonismo en lo que hoy es este país con costas bañadas por el Mar Adriático.

La familia se mudó a Zagreb, donde al poco tiempo Dora estudió composición, para completar su formación en Dresde y Múnich, contraviniendo las férreas voces de hombres y de su círculo social. Posterior a esta etapa, durante sus visitas a Viena y Praga, pudo compartir con músicos e intelectuales de la época, siendo que sus obras fueron interpretadas en salas de conciertos y orquestas de ciudades de la región.

La Primera Guerra Mundial marca, sin duda, tanto su producción como su pensamiento crítico. Por un lado, compuso el Concierto para piano en sol menor, op. 33, que la convertiría en la primera compositora croata en escribir una obra de este género, la cual fuera estrenada en 1916 en Zagreb. Y por otro, asistiendo a los heridos como enfermera en la ciudad que vivió su infancia y ver con profundo pesar lo sucedido en las trincheras por la indiferencia y decepción de la aristocracia local a la que pertenecía. Compuesta en 1919, la Obertura en re menor, op. 49 puede enmarcarse en un estilo romántico tardío, en una forma de sonata con mayores libertades.

Pocos años antes, entre 1916 y 1917, su Sinfonía en fa sostenido menor op. 41 es considerada por estudiosos como la primera sinfonía moderna de la música croata, aunque sin el mérito pues solo firmó el programa con su apellido antecedido por la inicial de su nombre con el fin de evitar prejuicios del público masculino del momento por una obra orquestal compuesta por una mujer.
Su legado musical es de una amplia producción, cerca de 60 obras, entre composiciones para orquesta, conciertos para piano, obras para voz y orquesta, para piano solo, música de cámara, entre otras. Falleció en Múnich, con tan solo 37 años, debido a una insuficiencia renal pocas semanas después del nacimiento de su único hijo, Theo. Desde hace algunos años, la musicóloga croata Koraljka Kos ha escrito varios libros para reconocer la trascendencia de Dora.

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